
¿Es la tristeza un futuro?¿Es un rumbo opuesto a la vida? No lo creo. Sencillamente es un estado...es la soledad fortalecida. Es una danza ofrecida al viento, a las montañas...a la naturaleza congelada. El frío es mi fortaleza, es mi espíritu alegre. La lluvia una sonrisa del cielo.
Quiero ver la alegría nuevamente, quiero sorprenderme con las nubes en mis brazos; quiero mezclarme con el agua helada de aquella laguna. Quiero volver al lugar donde nací.
Los pajaros me comprendían y no me habían perdido el respeto. Hoy soy una desconocida, enamorada de las emociones, de las pasiones y de lo imposible. Confieso que me volví helada, rústica e inevitable; sorprendida de mí misma; enojada con mis propios insultos; desafiante en mis sueños y apasionada en la verdad.
La verdad no es ésta. La verdad era un sueño. Y repito, soñar es lo que mejor sé hacer.
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